Aquí podéis leer la experiencia vivida en según sus propias palabras:
«Carmen Carreiras y Gloria Rodríguez llegamos a la capital de Estonia el 14 de Marzo.
Tallin es una ciudad poco más grande que Vigo, con una población de 435.000 personas y es la capital de Estonia, el más pequeño de los tres países bálticos.
En el siglo XIII estaba ocupado por los daneses, después llegaron los alemanes, en el S.XVI estaba bajo la protección de Suecia contra las invasiones rusas de Iván el Terrible, para finalmente llegar su independencia en el año 1918 (que poco duró porque en los años 40 fue invadida por los soviéticos). Claro está que su situación estratégica y la riqueza de su área portuaria atraía a los colonizadores.
Desde el equipo Erasmus nos recomendaron realizar alguna visita guiada por la preciosa Tallin, y así fue como guiadas por un chico español que llevaba dos años viviendo en Estonia, recorrimos las calles para empaparnos de su cultura fascinante, como si de un museo al aire libre se tratara.
Qué difícil resulta transmitiros la hermosura de esta ciudad, lo bien conservada que está o las múltiples y variadas posibilidades culturales que ofrece. Pero queremos dejaros unas pequeñas pinceladas de la ciudad báltica que sabe mezclar antigüedad y modernidad. Comenzamos en la plaza de la libertad, que nace en 1919 durante la celebración del primer aniversario de la independencia de Estonia, y la cuál está coronada por una cruz de cristal, atravesamos sus murallas del S.XIII considerada de las mejor conservadas en Europa, paseamos por el casco urbano medieval declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO en el año 1997, y subimos a los numerosos miradores para abarcar a vista de pájaro las diferentes áreas de la ciudad, tales como la que alza la torre de San Olav de 124 metros de altura y coronada por una gran campana que atrajo en 10 ocasiones rayos que 10 veces la incendiaron. Descendiendo la colina del castillo de Tompea, donde se encuentra hoy el parlamento de Estonia, llegamos a la plaza del ayuntamiento, donde teníamos que tener cuidado de no empaparnos por culpa de unas enormes gárgolas del siglo XVIII que evacuan el agua del tejado. Fue curioso esto, pues al parecer, cuando llueve bastante los chorros son exagerados, pero los lugareños no se quejan dando rodeos para sortearlos, en pro de la tradición.
Os contaríamos mucho más de esta ciudad, pero ahora entraremos en el tema que sin duda os dejará boquiabertos, el Tallinn College of Music and Ballet – MUBA, instalado en un edificio reciente, construido para brindar cualquier detalle necesario para unos estudios artísticos de alta calidad.
El edificio fue terminado en el año 2022 y tiene una superficie de 26000 metros cuadrados en la que cuenta con 120 aulas de música, 30 aulas de educación general, 4 salas de música para hacer conciertos, 2 auditorios, 6 estudios de ballet, estudio de grabación, piscina climatizada, sala de pilates y residencia para estudiantes de fuera de Tallin. Se trata de un centro integrado (quiere esto decir que allí imparten la enseñanza de primaria, secundaria y bachillerato, y la enseñanza elemental y profesional de música o danza), gratuito e imparten enseñanzas de música clásica, música moderna y ballet. Cuentan con un total de 700 alumnos y alumnas de música y 90 de danza, y alrededor de 300 profesores y profesoras.
Allí visitamos estas impresionantes instalaciones pero también asistimos a clases de teoría musical, piano, coro de música moderna, ballet, Kantele (instrumento tradicional Estonio), ensemble de música moderna, audición de instrumentos de viento madera, de música de cámara, concierto de órgano, de voz y piano, etc. Muy interesantes fueron también las reuniones con la jefa de estudios de música clásica, con la coordinadora Erasmus, con la responsable de negocios musicales (organizadora de cursos, conferencias y clases magistrales) y con la responsable de eventos y comunicación, en las que nos explicaron detalladamente el funcionamiento del centro, tanto a nivel académico como pedagógico.
En resumen, podemos concluir que fue una experiencia muy enriquecedora porque conocimos un centro de alto nivel con unos medios materiales y humanos impresionantes, que tuvimos una excelente acogida por parte del profesorado y alumnado y que agradecemos mucho poder disfrutar de estas experiencias que nos brinda el programa Erasmus implantado en nuestro centro.
Muchas gracias al equipo Erasmus por su trabajo y dedicación.
Gloria y Carmen»







Carmen y Gloria, en las memorias entregadas sobre su viaje relatan lo siguiente:
Carmen Carreiras
«Fue una experiencia muy enriquecedora estar en un centro vanguardista con medios espectaculares tanto materiales como humanos y muy bien organizado. La acogida por parte del profesorado y alumnado fue excelente. Aprendí mucho, pero también traje la reflexión de que en mi centro, el CMUS Profesional de Vigo, tenemos un nivel semejante en cuanto a alumnado y profesorado y una muy buena organización a pesar de tener problemas de espacio y recursos humanos organizados de otra forma por el sistema de contratación que tenemos en nuestra país».
Gloria Rodríguez
«Todo lo que puedo comentar de esta movilidad es positivo:
- La ciudad de Tallin resulta impresionante, combina a la perfección lo medieval con la modernidad, apostando por la oferta cultural constante.
- La gente es puntual, educada y muy trabajadora, tanto profesorado como alumnado, que mostraban profesionalidad en nuestra acogida.
- El equipo erasmus se dedica en exclusiva a la internacionalización, lo que hace que la información sea clara y constante desde el primer día.
- El alumnado muestra mucho interés en las clases y son participativos en las mismas. Su actitud durante las audiciones resulta ideal incluso en los más pequeños.
- La gestión me parece impecable y muy bien coordinada.
- El personal no docente es atento y siempre muestra disponibilidad.
- Los recursos que emplean son novedosos»







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