El alumnado que durante este curso disfrutó de la movilidad a Kokkola, dentro del Proyecto Erasmus+ KA121 24-25, comparten estas palabras con toda la comunidad escolar sobre su experiencia en la ciudad finesa.

«La movilidad tuvo lugar en Kokkola, una pequeña ciudad de 30.000 habitantes situada en la costa finlandesa, a unas 4 horas en tren al norte de Helsinki. Cuando estuvimos nosotros había habido temperaturas muy bajas en la semana anterior, por lo que tuvimos la suerte de ver todo nevado. Nuestras primeras impresiones fueron bastante positivas, sobre todo porque ninguno de nosotros estaba acostumbrado a ver nieve y hielo por la calle.

El conservatorio también nos sorprendió mucho ya que era  muy grande para el número de habitantes de la ciudad y el número de alumnos que asisten a él. Todas las clases estaban muy bien equipadas. Por ejemplo, tienen pequeños teclados en las aulas de armonía para cada alumno y también cuentan con un estudio de grabación casi profesional y un aula con un órgano.  Sin embargo lo que más nos llamó la atención fue el auditorio por su amplitud y porque en él había algunos instrumentos sorprendentes para nosotros como un clavicordio.

El sistema educativo es bastante diferente, sobre todo en la forma de estructurar los cursos, ya que solo tienen dos años de preparatoria para la universidad, los cuales se pueden cursar a partir de los 16 años. Los años anteriores funcionan más parecido a como funciona una escuela de música no oficial en España.

Las clases fueron unas más interesantes que otras, sobre todo porque el conservatorio ofrece diferentes ramas como pop/jazz y folk. Las clases de folk fueron en especial las más curiosas ya que ni siquiera conocíamos algunos de los instrumentos que se usan en estas clases y además nos dieron la oportunidad de conocer música tradicional de la región. También aprendimos nuevos conceptos en la clase de teoría de pop/jazz y en composición, en donde nos explicaron que cada alumno tiene como proyecto grabar un álbum para final de curso.

La metodología empleada no es muy diferente a la que se nos imparte en clase de instrumento, aunque sí que cambia en las clases teóricas, que tienen un enfoque más práctico y también nos parecieron menos demandantes en general. Los ensayos conjuntos (cámara, orquesta) involucran algo más a los estudiantes con la elección de obras y nivel de participación, aunque tuvimos la sensación de que las obras no se trabajan con tanto detenimiento y atención al detalle y a la interpretación.

Nuestro tiempo libre durante la movilidad básicamente lo dedicamos a pasear y hacer turismo por la ciudad. La zona histórica de Kokkola era especialmente bonita, estando formada por casas típicas finlandesas hechas de madera y de diferentes colores. Por otra parte, la biblioteca municipal de kokkola fue otro de nuestros sitios favoritos. El espacio era muy abierto, claro y lleno de luz natural, lo cual ocurre también en la biblioteca que visitamos en Helsinki. Otra actividad que hicimos fue ir a dar paseos nocturnos hasta el puerto de Kokkola para ver las auroras boreales, sin embargo no tuvimos mucho éxito en esta misión ya que no vimos auroras propiamente dichas, pero fuimos capaces de ver algún destello verde en el cielo, que para nosotros fué más que suficiente.

También hicimos otras actividades fuera de Kokkola. Una de estas fue la visita a Pietarsaari y al museo del ártico. La ciudad de Pietarsaari es muy similar a Kokkola, sobre todo en su zona histórica ya que se rige por el mismo tipo de arquitectura, aunque respetando aún más la tradición ya que algunas casas tienen más de 200 años de antigüedad.  Sin embargo el museo del ártico nos llamó mucho la atención ya que el museo en sí es una aldea de casas de madera en medio de un bosque que fue construida por un expedicionista del ártico y otros colaboradores que se ofrecieron a ayudarlo. La última actividad que hace falta mencionar es una tradición finlandesa que consiste en alternar entre estar en la sauna y darse un baño en agua helada que aunque al principio nos pareció un poco extremo, después de hacerlo a todos nos pareció divertido y unos más que otros estaríamos encantados de repetir.

El último día de la movilidad lo pasamos en Helsinki, que al ser la capital fue con diferencia el sitio en el que visitamos más sitios, aunque al solo tener un día no pudimos hacerlo con mucho detenimiento. Por la mañana dimos un paseo hasta la plaza central, en la que estaba la catedral de la ciudad. Desde allí dimos un free tour por todo el centro de la ciudad hasta la biblioteca Oodi, que nos dejó sorprendidos al ser mucho más que una biblioteca, ya que contaba con impresoras 3d y hasta estudios de grabación que pueden ser usados con el carnet de biblioteca. Por la tarde estuvimos en la zona del puerto, donde estaba la iglesia roja y visitamos el museo de la ciudad.

En resumen, Finlandia es un país con tradiciones, paisajes y cultura muy diferentes a la nuestra, lo cual nos resultó muy enriquecedor y curioso a partes iguales. En cuanto a la música y en general a la cultura, Finlandesa es un país que invierte y apuesta fuertemente por ella, lo que se nota en los conservatorios, bibliotecas e incluso en la gente, que aunque en un primer momento pueda parecer cerrada o de pocas palabras, la mayoría de ellos son gente de la que se pueden aprender muchas cosas.»

Aquí os dejamos algunas de las impresiones más destacadas del alumnado, sobre el impacto que causó la movilidad en su aprendizaje musical:

Inés: «A nivel personal, esta ha sido mi primera experiencia en un conservatorio extranjero, que me ha permitido crecer mucho. Desenvolverme en inglés, adaptarme a un entorno y una cultura desconida han sido retos que me han ayudado a ganar confianza y autonomía. La observación de la importancia del silencio y el respeto por el espacio personal en Finlandia, también fue una gran lección de cultura.» 

Irene: «Esta formación me ha servido para poder conocer nuevas formas de trabajar respecto a la música y me ha ayudado para decidir que no quiero dejar la música este año, por lo que intentaré seguir mi formación musical el año que viene, una vez termine el conservatorio profesional. Además, ha sido muy interesante poder conocer la educación finlandesa de la que tanto se habla y poder ver que realmente sí es tan buena como dicen. He podido ver diferentes formas de enseñar y perspectivas de la música y además he podido compartirlas con mis compañeros. Sin duda es una experiencia inolvidable que me ha proporcionado diferentes herramientas para mi futuro profesional, tanto dentro como fuera del ámbito musical. Mi valoración personal es muy positiva, me he sentido muy motivada durante toda la experiencia y he aprendido muchas cosas que considero importantes para mi futuro profesional.»

Clara: «Esta movilidad ERASMUS+ fue una experiencia muy buena, tanto para mi como para mis compañeros. Esta actividad nos dio una oportunidad no solo para desarrollarnos como músicos sino para conocernos entre nosotros. Gracias a Erasmus formé  amistades con compañeros que de otra manera no habría conocido.»

Andrés: «A nivel personal me ha parecido una experiencia muy enriquecedora por cosas como haber conectado más con gente del conservatorio que no conocía, poder vivir la cultura finlandesa, por poder experimentar lo que es la vida estudiando música en un lugar nuevo, cosa que muchos seguramente, haremos próximamente. Todos estuvimos muy a gusto con todos y también con Ángel, que nos ha ayudado, y con quien también lo pasamos en grande.»

Xián: «Me pareció una experiencia muy enriquecedora y llena de aprendizajes. Lo que más destaco es haber conocido mucha gente, y no solo profesores y alumnos de Kokkola, sino también a los compañeros del conservatorio con los que fui. También me encantó poder conocer Finlandia, ya que nunca había estado en un país nórdico, y disfruté mucho estando en un país con una cultura y clima muy diferentes. Todos los sitios en los que estuve fueron muy bonitos, especialmente con la nieve como paisaje de fondo.»

Diego: «En definitiva, haber participado en este Erasmus a Finlandia fue una experiencia tremendamente enriquecedora, tanto a nivel académico como personal. Realmente es una oportunidad que espero que mucha más gente pueda disfrutar. Fui muy feliz estos diez días, y me llevo con cariño un muy buen recuerdo.»